INTRODUCCIÓN

Los métodos que habitualmente se emplean bajo el término

“acupuntura” son múltiples y podemos encontrarlos

descritos como:

‒ Acupuntura: empleo de agujas metálicas sobre puntos

especiales de la piel.

‒ Electroacupuntura: aplicación de corrientes eléctricas

especiales sobre agujas de acupuntura.

‒ Auriculoterapia: estimulación de puntos reflejo del

pabellón auricular

‒ Moxibustión: calentamiento de los puntos de acupuntura

por medio de la hierba artemisa china.

Ventosas.

Se trata de un procedimiento de raíces milenarias, que

deriva de la medicina tradicional china. Cronológicamente,

El carácter chino más antiguo para describir la técnica de la acupuntura es “bambú sobre

afilado”, 竹子, lo cual indica que la técnica es anterior al

desarrollo del Neolítico. Coincidiendo con la etapa de la

piedra pulida, aparece el carácter “Pien Tchenn” o punzón

de piedra, 者別針, precursor de las agujas de metal, y

que fue empleado pasada la frontera del primer centenario

tras el nacimiento de Cristo. Sus principios teóricos están

expuestos en un texto clásico, el NeijingSuwenLingshu

(también conocido como Canon del Emperador Amarillo),

de fecha anterior a nuestra era (muy probablemente

del siglo IV al III a.C., y considerado el libro de medicina

más antiguo de la humanidad. A partir del desarrollo de

los metales aparecen las primeras agujas de metal, 針刺

(1). Por lo tanto, la acupuntura tradicional china recibe el

nombre en chino de 针灸Zhēnjiǔ (que significa aguja de

metal y fuego), y engloba no solo la técnica de inserción

de agujas metálicas, sino que hace referencia a la llamada

moxibustión, o calentamiento de los puntos acupunturales,

la cual generalmente se lleva a efecto con la planta denominada

Artemisia sinensis (una planta similar al ajenjo),

que, tras ser desecada y triturada, se emplea a modo de

cigarros, a los que se prende fuego. A Europa llegan los

primeros conocimientos de la acupuntura a través de la

Ruta de la Seda, y muchos de sus procedimientos impregnan

a la medicina árabe y medieval. En el siglo XVII, los

jesuitas franceses y suizos (el padre Hervieu, y Du Halde,

entre otros) publican los primeros textos en lengua occidental

referentes a la acupuntura. En el siglo XIX, cirujanos

como Cloquet manejan agujas metálicas en la piel, aunque

con escaso conocimiento, cayendo en desuso. La primera

visita de Nixon a China incita a médicos occidentales a ir

a ese país para conocer la aplicación de la técnica. Hoy en

día la OMS promueve el desarrollo de la acupuntura, tanto

a nivel práctico, como de investigación.

Los fundamentos de la acupuntura tradicional están

basados en una paleomedicina, que se ha mantenido a lo

largo de siglos, por la constancia de sus efectos. Las teorías

de la medicina china son anteriores a la existencia del

método científico y, por lo tanto, sus métodos proceden

de la observación y son empíricos. Según estas teorías, el

elemento principal de nuestra actividad física es el llamado

Qi (energía), un elemento no visible, próximo a nuestro

sentido occidental e hipocrático de “fuerza vital”.

Publicado: 29 de Enero de 2017 a las 10:34